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Herramientas – La Gourmandista

Cooking in progress...

Categoría: Herramientas

¿Olla express o de cocimiento lento?

Antaño, allá en la prehistoria, los frijoles se preparaban en casa con calma. Primero, había que espulgarlos para que no hubiera piedras ni granos rotos, luego los lavábamos, los remojábamos toda la noche y al día siguiente los poníamos a cocer. En mi casa, se hacían en olla express. Ya en tiempos más modernos, recuerdo que una prima me habló de la olla de cocimiento lento; la Crock Pot. Decía que era más segura porque no había riesgo de que explotara. Porque que levante la mano al que NUNCA le tocó escuchar la historia de que a la vecina le había explotado la olla express y que hubo que lavar de piso a techo la cocina. Sin embargo, recuerdo me daba temor dejarla prendida por 8 horas o de un día para otro. Una de las primeras reglas que aprendí en la cocina es que uno no deja sin atención el fuego o los electrodomésticos encendidos. En fin.

Por ahí del año 2000 fue mi turno para irme a ajuarear de electrodomésticos y utensilios de cocina. En mi lista había una olla express. Aquí entre nós, la de cocimiento lento ni la consideré, así que preferí cerciorarme que tuviera tantas medidas de seguridad como fuera posible para que no explotara, porque sí, en mi casa alguna vez también explotó y hubo que limpiar la cocina de cabo a rabo. En aquella época ya había unas versiones mucho más seguras que las de mi infancia y si bien no seleccioné la más costosa, sí una con la que me sentía yo cómoda. De marca Presto y que aún está en perfectas condiciones; en ocasiones aún sale a dar batalla y que aún recuerdo perfectamente quién me obsequió.

La Crock Pot, nunca me atrajo, para ser honestos. Mi mamá siempre me hablaba de los beneficios de la olla express y el tiempo que le ahorraba. Y aún cuando los años pasaron y hasta pasé por la escuela de artes culinarias, la verdad es que mi secreto amorío con la olla de presión siempre estuvo presente. Y nada más tuve ocasión de volverla a utilizar, lo hice.

Luego, nos mudamos a Estados Unidos y todo el mundo me hablaba del más reciente invento en estas latitudes al respecto; la Instant Pot. La vi y no le presté mucha atención. Deduje que era la evolución de la olla express y que en lugar de hacerlo a la lumbre, se conectaba a la luz y se programaba el tiempo; nada más.

Pero para mi sorpresa, una de éstas ollas multifunción llegó a mis manos y caí en sus redes. La recibí como regalo también, y como ya estaba en mi cocina, pues empecé a jugar con ella. No era de la marca Instant, sino de Fagor (ahora Zavor). El modelo es una Lux Multi-Cooker de 8 Qt. Una total extraña para mí en ese momento, pero amigos, me dejé seducir. Pues sí, si usted quiere una olla que haga las cosas sin tener que estar prestando atención constantemente, ésta es la mejor opción. Tiene configuraciones para cocción rápida a presión (alta y baja), lenta, de olla arrocera, tipo fermentadora para hacer yogurt. En fin. Es súper útil.

Hay de varias marcas. De hecho, al investigar un poco sobre la oferta disponible en el mundo, aprendí que hay una súper popular en Francia de la marca Moulinex; Cookéo y que tiene una versión conectada al wi-fi. Luego está la más popular en Estados Unidos, Instant Pot -que entiendo también ya tiene un modelo conectado y una app con la que se comunica y la que me regalaron, Lux, la cual, cabe mencionar, fue la mejor rankeada en el mercado estadounidense por America’s Test Kitchen. Ellos, entre sus actividades está poner todo a prueba. Es como el Instituto Nacional del Consumidor en México, pero exclusivamente para cosas de cocina.

Evidentemente que hay muchas otras marcas en el mercado, pero las que les comparto fueron con las que me quedé en la mente. En casa, ya la utilizo con frecuencia para preparaciones que no quiero estar cuidando en todo momento como el fondo de pollo o de verduras, el arroz, el farro y por supuesto, los frijoles, garbanzos y lentejas.

Bueno, pues la información aquí está. Confieso, es algo que puede uno no tener y tampoco necesita, sin embargo, si eres un cocinero de esos que gusta de lo hecho en casa pero detesta estar pendiente de la lumbre, ésta es LA opción para ti.

Mi Robotina v. 2.0

En febrero de 2014 cuando este blog contaba mucho de la vida y poco de cocina les conté de mi compra del siglo. Algunos a lo mejor la recordarán, pero para los que no, aquí les comparto cómo comenzó mi historia de amor con mi robot de cocina y la verdad es que ahora que veo las fechas, me parece que me tardé un montón en escribir de ella, pues para ese entonces mi Robotina modelo TM31 ya tenía más de 6 meses en casa.

Desafortunadamente la mudanza de regreso a México nos hizo tener que tomar decisiones difíciles y en casa pensamos que era mejor venderla y volver a adquirirla en el país que nos estableciéramos en un tiempo, pues el cambio de voltaje nos parecía podría ser riesgoso, aún cuando en aquella intervención les conté que conozco quienes aún hoy la siguen utilizando con un convertidor, porque sí, ambas amigas siguen disfrutando de sus amadas Thermomix que ya podríamos considerar mayores de edad.

En 2018, ya viviendo en Estados Unidos, conocí a un par de representantes de la marca en un evento en el que las tres íbamos en busca de clientela, pero creo que ni ellas ni yo logramos pepenar un solo pez en ese lago. Una de ellas permaneció en contacto conmigo durante varios meses, pero desistió cuando le dije que aún no adquiriría el susodicho robot. No obstante, confieso que sí lo quería, aunque era consciente de que debía esperar a la llegada del nuevo modelo, pues a pesar del que me estaban siendo ofrecido era ya más moderno que el que yo había tenido en mi pequeña cocina parisina, no se trataba del que yo ansiaba.

Y es que no era para menos, mi asesora en Francia, con quien aún mantengo contacto, me había ya compartido el secreto de que la nueva versión que llegaría pronto al mercado estadounidense, aunque con un costo un poco más oneroso, sería el último grito de la moda y la tecnología, y pues, siendo asidua a los “gadgets”, sabía que ese era el que debía yo adquirir. Adelantemos a la primavera del 2020, sí, esa en la que nos encerraron y nos vimos todos necesitados de cocinar 24/7. Yo me estaba divirtiendo de lo lindo y no me acordaba de ese artilugio del que me había enamorado en la capital gala. Sin embargo, Cynthia, una de mis amigas más cercanas y con quien hablo todo el tiempo, de repente me lo trajo a la mente y es que ella acababa de adquirirlo so pretexto de la situación que estábamos viviendo en las cocinas de las casas, pues la suya no era excepción. Debía hacer malabares para que ella y su esposo desayunaran, comieran y cenaran a diario, mientras ambos seguían al frente de su despacho desde casa. Evidentemente, tras una larga plática que volvimos una tertulia semanal por Zoom, empecé a ver si era buena opción comprarlo aquí o esperarme ir a México, o qué carambas me convenía. Al final del día, decidí adquirirlo localmente con una de las consejeras que había conocido hacía ya 2 años. Luego aprendí que las garantías son locales, así que punto para mí.

El juguete llegó y MAIGAAAAD! Era aún mejor de lo que yo recordaba, pues ahora era un artilugio conectado a internet, con bluetooth, con un portal en mi computadora para planificar menús, con una app que puedo gestionar desde mi móvil y que contiene un banco de recetas que me permite experimentar cocinas que antes solamente podía degustar en un restaurante. Además, ahora ya sabía yo que éste es el único electrodoméstico que chefs galardonados por doquier adquieren tanto para sus casas como para sus restaurantes y además traía un sinnúmero de configuraciones que permitían al robot hacer y deshacer muchas cosas más de las que mi ya adorada Robotina modelo T31 había sido capaz de hacer en mi pequeña cocina en París.

Así que en este primer “post” de la “herramienta del mes” tengo que decirles que la nueva Thermomix TM6 lo tiene, es lo más, está de lujo, en fin, ustedes pongan el calificativo, solamente quiero que sepan que si planean tener el mínimo de electrodomésticos en su cocina, éste les ayudará a hacer mucho más que ningún otro. Y sé bien que es costoso, pero si lo usan unas 3 veces a la semana, prometo que vale la pena. Y eso que todavía no llega aquí su nuevo acompañante… el Thermomix Friend. ¡Qué ganas de ya probarlo!

¿Cuáles son los mejores robots de cocina?

Hace varios meses decidí comprarme un robot de cocina, sin embargo, no era comprar por comprar, sino era adquirir ese que conocí en mi infancia en casa de mi amiga Marian. Su madre lo había llevado a México desde España y siempre recuerdo que ella decía que su robot hacía todas las maravillas que uno pudiera imaginarse. Después, unos 20 año más tarde, recuerdo que otra amiga acababa de mudarse a México justamente proveniente de España con su familia. Evidentemente, se trajo su maravillita en la mudanza. Yo acababa de divorciarme, así que las finanzas no estaban como para darme esos lujos, además, tenía de todo en la cocina, así que me olvidé de la maquinita. Sin embargo, ahora estoy en Francia y dado el cambio de voltaje y que decidimos venir con lo estrictamente necesario, por meses he cocinado con pocos electrodomésticos, hasta que recordé el aparato en cuestión.

Hice investigaciones por aquí y por allá, o lo que es lo mismo, me metí a hacer búsquedas en Internet para aprender un poco sobre los robots de cocina. La decisión estaba tomada. Mis amigas en México tenían razón. El mejor era el alemán de fabricación francesa, pues el chunche puede hacer todo… sopas, guisados, postres, ¡TODO!

Tras ahorrar un poco, lo adquirimos y sí, hay un antes de Robotina en mi cocina (sí sí, esa la mucama de los Supersónicos), pero es que estoy fascinada con el juguete. Hago helados, mermeladas, pot au feu y hasta tamales. Y claro, como mi madre decía cuando me enseñó a hacer su famoso Strudel de manzana, no hay nada mejor que saber los trucos para sacar el máximo provecho de sus electrodomésticos, así que en eso estoy ahora.

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